lunes, 11 de agosto de 2014

In the mud for love.

Veréis, lo que suele fallar con todos mis intentos de mantener un blog en activo, es que paso demasiado tiempo en casa, y eso no da para vivir muchas aventuras dignas de ser contadas. Pero eh, le estamos poniendo remedio.

Por ejemplo. Hace poco más de dos semanas me encontraba tomando en sol en una piscina. Hasta aquí igual no suena muy emocionante, pero lo destacable del asunto es que esa piscina se encontraba en Diepholz, un pueblete relativamente cerca de Bremen, bien al norte de Alemania.

Lo que me llevó a estar en ese sitio, en ese momento, no fue otra cosa que el Appletree Garden Festival, o lo que es lo mismo: un festival de música super chiquitín y familiar en mitad del bosque del pueblo ya nombrado, Diepholz. Podéis imaginaros lo idílico del asunto (y si no os lo imagináis da igual, para eso están las fotos), lejos de los agobios de otros grandes festivales donde tienes que hacer cola hasta para hacer cola, y cuyas instalaciones suelen ser tan mastodónticas que acabas más cansado de ir de un escenario a otro que de los conciertos en si. Nada que ver: árboles por todas partes, banquitos de madera para sentarse y descansar, puestos de todo tipo de comidas...

Y barro.

Barro a tope.

In the mud for love.

The fanguer games.

Y no hay barro sin lluvia, claro. Pero cuando ves a cientos de personas bañarse en la piscina del pueblo mientras el cielo se les cae encima, te da por pensar: "hombre, igual no es para tanto". Y ahí es donde tienes ese momento de epifanía y revelación como quien va a la India y encuentra el sentido de la vida. Y entonces te lo pasas bien llueva o no llueva. Y te lo pasas bien aunque veas arañas del tamaño de un higo a escasos centímetros de tu almohada. Da todo igual. Te lo pasas bien todo el rato.
 
Y eso es lo que hemos hecho durante cuatro días la instigadora oficial de la idea (¡hola midori!) y yo. No sabeis lo mucho que le agradezco que sembrara la semillica del festival ya el año pasado. Ha sido lo mejor y ha sido LA MEJOR. Junto con los alemanes bárbaramente guapos que había, claro. Y junto a los seguratas del festival, con esa pinta de morlacos buscando pelea, que luego tiraban confetti y daban palmas.

A la izquierda una servidora. A la derecha, la señorita Midori. En ambas fotos, cerveza.



Si me pusiera a explicar TODO lo que recuerdo, cavaría la tumba de este blog demasiado pronto, así que freno aquí de momento. Ya le cogeré práctica a esto de hacer redacciones como en el colegio sobre lo que hice en las vacaciones.

¡O no!

viernes, 8 de agosto de 2014

Primera entrada. Esperemos que no sea la última.

Me gustaría decir que le auguro una larga vida a este blog. Pero mentiría. Voy a necesitar de tu fuerza, Pegaso, para encontrar alguna motivación que me haga seguir adelante con esto. Pero hasta que se me pase la novedad ¿de aquí a una semana? espero que me de tiempo a contar algo, que al fin y al cabo, para eso he venido.

Step by step, oh baby!